Por Marcela Villaseñor · Master Wedding Planner Bodas Huatulco
Hoy es 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, y quiero aprovechar esta fecha para contarte algo que pocas veces tengo espacio de contar en redes: la historia detrás del producto «La huella de tu boda solo queda en tu corazón» uno de los proyectos que más me ha costado y del que más orgullosa me siento.

Se llama «La huella solo queda en tu corazón» y es un producto turístico real — con días, experiencias, nombres y costos definidos — diseñado para parejas que quieren que su boda en Huatulco tenga un impacto positivo genuino en el destino y en el medio ambiente.
Pero antes de contarte qué es, quiero contarte cómo nació. Porque esa parte es la que casi nadie conoce.
Todo empezó alrededor de 2021, en plena pandemia.
La Destination Wedding Specialist Association (DWSA), la Oficina de Convenciones y Visitantes de Oaxaca y la Secretaría de Turismo del Gobierno de México convocaron a los proveedores especializados del segmento de romance en algunos estados de la Republica Méxicana y Oaxaca no fue la excepción para hacer algo que sonaba ambicioso: crear desde cero productos turísticos innovadores con identidad propia, enfocados al romance, con valor diferenciador real.
La premisa era clara: no inventar algo nuevo por inventar. Tomar lo que ya teníamos — la oferta, su naturaleza, su cultura, su gente, sus tradiciones — y adaptarlo de forma coherente, pensando en las parejas que quieren vivir algo más que una boda bonita.
Todo fue virtual. Mesas de trabajo en videollamada, sesión tras sesión, durante aproximadamente seis meses.
Y aquí te soy completamente honesta: fue pesado. Cada sesión dejaba tareas. Si no las hacías antes de la siguiente reunión, te quedabas atrás y era muy difícil recuperar el ritmo. Había que adaptar servicios existentes, costear cada día por separado para que la pareja pudiera armar su experiencia a la medida de su visión y su presupuesto, y ponerle nombres a cada producto — nombres que sonaran románticos, que tuvieran alma, que dijeran algo del destino ssin decirlo directamente.
Eso no se hace en una tarde. Eso requiere sentarse, pensar, discutir, proponer, descartar y volver a empezar.
Detrás de la convocatoria había una intención muy clara por parte de las entidades gubernamentales: querían que estos productos turísticos invitaran a las parejas y sus invitados a quedarse más días en el destino. No solo a casarse y seguir de largo, sino a vivir Huatulco — a conocerlo, a comerlo, a sentirlo — antes y después de la boda.
Y en Huatulco tomamos una decisión que para nosotros fue natural: hacer un producto sustentable. No porque estuviera de moda, sino porque la sustentabilidad es parte del ADN de este destino. Huatulco lleva años diferenciándose precisamente por eso — por ser Reserva de la Biósfera, por sus playas limpias, por su compromiso con el ecosistema.
Así nació la idea central: una experiencia de varios días alrededor de la boda, donde los novios y sus invitados se quedaran más tiempo en el destino, y donde cada decisión — cada proveedor, cada platillo, cada actividad — tuviera un impacto positivo en Huatulco. Cada día tiene sus propias experiencias y su propio costo, para que la pareja elija lo que se adapta mejor a su visión y a su presupuesto.

El hilo conductor de todo es uno solo: todo es local. Los chefs, los artesanos, los proveedores, los músicos, las cocineras tradicionales. La derrama económica se queda en el destino, llega a las familias, a las comunidades, a las cooperativas de la región. Eso también es sustentabilidad no solo la ambiental, sino la humana.
Con el tiempo, muchos proveedores se fueron bajando del proceso. No es un juicio — eran muchas horas de trabajo, sin remuneración directa, con resultados que todavía no eran tangibles. Es difícil mantener ese compromiso cuando tienes un negocio que atender todos los días.
Pero cindo empresas nos quedamos hasta el final: OH Events Design Huatulco, 9 Bahías Condos, Hotel Las Brisas, Hotel Santa Cruz y Bodas Huatulco.
Lo digo con respeto y con orgullo. Trabajar codo a codo con otras empresas del segmento durante meses me enseñó algo que no esperaba: cuando te sientas a construir algo junto a alguien que hace lo mismo que tú, entiendes por qué cada empresa es diferente. Y esa diferencia, lejos de ser un obstáculo, se convierte en la mayor fortaleza del proyecto.
Huatulco fue el único destino de Oaxaca que logró completar este proceso y tener su producto turístico terminado. Y eso no fue casualidad — fue trabajo sostenido, horas invertidas con convicción y la certeza compartida de que Huatulco lo merecía.
De todo el catálogo que construimos, hay dos experiencias que los novios eligen una y otra vez, y que a mí personalmente me encantan contarles.

Un Abrazo en el Corazón es la manera perfecta de comenzar o terminar la experiencia de la boda. Es ver el amanecer en una de las bahías más emblemáticas del destino: la Bahía de Chahué. Imagina ver el amanecer frente al mar con las golondrinas de fondo, tomar una clase de yoga que te invite a la reflexión, a la conexión, a disfrutar — y vivirlo con las personas que más quieres. Las parejas que lo hacen siempre nos dicen lo mismo: que es la mejor experiencia que han vivido.
Corazón de Estrellas es completamente diferente — y completamente mágico. Antes o después de la boda, llevamos a los novios y sus invitados al Río Copalita para un descenso nocturno en balsas inflables, guiados únicamente por la luz de la luna y las estrellas. Sin ruido de ciudad, sin pantallas, solo el sonido del río y la oscuridad de la noche. Y aquí hay algo que no todo el mundo sabe: Huatulco tiene más de 330 días despejados al año y una contaminación lumínica mínima — lo que significa que el cielo nocturno aquí es una experiencia en sí misma. Al final del recorrido los espera una fogata en la orilla del mar, música en vivo, cervezas artesanales y una sorpresa. Es una experiencia que no se olvida — porque no es un servicio estándar, es algo que se construyó específicamente para este producto.

Estas dos experiencias son el mejor ejemplo de lo que quisimos lograr: momentos únicos, 100% Huatulco, que no dejan huella en el ecosistema pero sí en el corazón.
Además de las experiencias, el producto tiene un compromiso concreto con el medio ambiente que vale la pena explicar.
En cada boda que se realiza bajo este esquema:
- Se separan y reciclan las botellas de PET y vidrio. El dinero recaudado se dona a una asociación civil a elección de los propios novios.
- La basura orgánica generada durante los eventos se dona a productores locales para la elaboración de composta o para granjas de la región.
- La huella de carbono se compensa a través del programa Huatulco Carbono Neutro, en alianza con Equipo Verde Huatulco A.C. Este programa adquiere bonos de carbono en proyectos de conservación y reforestación de bosques y selvas en México, avalados por las Naciones Unidas, beneficiando a las comunidades que viven de esos ecosistemas.
Este producto tiene un costo adicional. Porque hacer las cosas bien tiene un valor, y las parejas que lo eligen ya lo saben desde el principio.
Una vez que el producto turístico estuvo terminado y documentado, vino una siguiente etapa que fue igual de intensa: la certificación formal del destino.
La DWSA organizó dos días de trabajo presencial en Huatulco — con ponencias, mesas de trabajo y la participación de toda la cadena de valor del segmento de romance. Hoteles, wedding planners, DMCs, proveedores especializados. Fue un proceso serio, de mucho aprendizaje, donde además se enriquecieron los productos turísticos existentes incorporando a más actores del destino.
En total, 37 empresas se sumaron a esta iniciativa, con el respaldo del Gobierno Municipal de Santa María Huatulco en cada paso del proceso.

El 24 de abril de 2024, Huatulco recibió la certificación como primer Destino Competente en Turismo de Romance Sustentable en México, otorgada por la Destination Wedding Specialist Association.
Un galardón que no le pertenece a una sola empresa. Le pertenece al destino entero — a quienes empezaron el proceso desde las videollamadas de 2021 y a quienes se sumaron después. A todos los que pusieron horas de trabajo para que esto fuera posible.
Para mí, ese día fue la confirmación de algo que creo profundamente: cuando un destino se une, se habla bien. Y cuando se habla bien, todos ganamos — las empresas, las familias del destino, y las parejas que eligen casarse aquí.
Por qué te cuento esto hoy
Porque a veces en redes no hay espacio para las historias largas. Y esta historia merece contarse completa.
Porque detrás de cada producto, de cada certificación, de cada logro de un destino, hay personas que invirtieron tiempo, energía y recursos sin saber con certeza si iba a valer la pena.
Y porque hoy, 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, me parece el momento más apropiado para recordar que la sustentabilidad no es un concepto de moda. En Huatulco es parte de lo que somos — y llevamos años trabajando para demostrarlo.
La huella de carbono la compensamos nosotros. La huella en tu corazón esa es para siempre.
¿Quieres saber más sobre este producto? 📲 WhatsApp: +52 958 130 69 25 🌐 bodashuatulco.com








